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viernes, 12 de marzo de 2010

Te amo como se aman ciertas cosas oscuras...


Acá recordando uno de los poemas que más leí en la adolescencia y que hasta hoy define para mi el amor de la manera más profunda. Lindos recuerdos con mis libros de Neruda en la mochila o en el dormitorio de la casa de mis padres leyendo en soledad...


Poema XVII
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Fuerza Chile...


Contador gratis

viernes, 5 de febrero de 2010

Sucede que me canso de ser hombre...

No se si es manera de celebrar 215 entradas del blog, tampoco recuerdo ya si entre esas 215 no lo postee alguna vez pero hoy, sucede que me canso de ser hombre...

Sucede que me canso de ser hombre.

Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.

Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Pablo Neruda

viernes, 8 de enero de 2010

Lento pero viene

Lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

hoy está más allá
de las nubes que elige
y más allá del trueno
y de la tierra firme

demorándose viene
cual flor desconfiada
que vigila al sol
sin preguntarle nada

iluminando viene
las últimas ventanas

lento pero viene
las últimas ventanas

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya se va acercando
nunca tiene prisa
viene con proyectos
y bolsas de semillas
con angeles maltrechos
y fieles golondrinas

despacio pero viene
sin hacer mucho ruido
cuidando sobre todo
los sueños prohibidos

los recuerdos yacentes
y los recién nacidos

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya casi está llegando
con su mejor noticia
con puños con ojeras
con noches y con días

con una estrella pobre
sin nombre todavía

lento pero viene
el futuro real
el mismo que inventamos
nosotros y el azar

cada vez más nosotros
y menos el azar

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

lento pero viene
lento pero viene
lento pero viene

Mario Benedetti

Sus palabras mucho mejor que las mías obviamente...

sábado, 25 de abril de 2009

Es una lástima que no estés conmigo

Amor de tarde

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

Mario Benedetti

jueves, 1 de enero de 2009

CHAU PESIMISMO

    Ya sos mayor de edad 
     tengo que despedirte 
     pesimismo


     años que te preparo el desayuno 
     que vigilo tu tos de mal agüero 
     y te tomo la fiebre 
     que trato de narrarte pormenores 
     del pasado mediato 
     convencerte de que en el fondo somos 
     gallardos y leales 
     y también que al mal tiempo buena cara


     pero como si nada 
     seguís malhumorado arisco e insociable 
     y te repantigás en la avería 
     como si fuese una butaca pullman


     se te ve la fruición por el malogro 
     tu viejo idilio con la mala sombra 
     tu manía de orar junto a las ruinas 
     tu goce ante el desastre inesperado


     claro que voy a despedirte 
     no sé por qué no lo hice antes 
     será porque tenés tu propio método 
     de hacerte necesario 
     y a uno lo deja triste tu tristeza 
     amargo tu amargura 
     alarmista tu alarma


     ya sé vas a decirme    no hay motivos 
     para la euforia y las celebraciones 
     y claro cuandonó tenés razón


     pero es tan boba tu razón tan obvia 
     tan remendada y remedada 
     tan igualita al pálpito 
     que enseguida se vuelve sinrazón


     ya sos mayor de edad 
     chau pesimismo


     y por favor andate despacito 
     sin despertar al monstruo 


Mario Benedetti


No se si llegaré, pero... a ver si junto con Benedetti intento mirar desde otra óptica este año... 

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Por un 2009 con derecho a soñar...

Para todos los que pasan y han pasado por este camino y para los que lleguen de otras partes, estas palabras escritas hace ya casi 10 años pero tan auténticas como todas las de Galeano...

La verdad, siento que más que un día de festejo, el de fin de año es un día de reflexión, no hace falta enumerar las cosas que no andan bien en este mundo... entonces, que este año que llega nos traiga nuevas fuerzas para continuar caminando y construyendo, buscando más justicia, más paz y más amor, para todos, pero para todos en serio...

besos para todos

Fer
El año 2000 y el derecho a soñar 

Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto  demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el  año 1379 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos.

El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper  la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuándo nació. 

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera. Una invitación al vuelo. Milenio va,  milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.

La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será.  Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio. 

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. 

¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado  derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción  ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero. 

Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos. 

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;  la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria. 

La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte"; serán reforestados  los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y  jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero. 

Eduardo Galeano

jueves, 1 de mayo de 2008

Extrañando a Benedetti...

Hasta Mañana

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja

para la muerte, que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me digan cuando me despierte.

Mario Benedetti


miércoles, 16 de enero de 2008

...somos las palabras que cuentan lo que somos...

La uva y el vino

Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:
- La uva- le susurró- está hecha de vino.
Marcela Pérez-Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos."

Eduardo Galeano (El libro de los abrazos)

lunes, 17 de diciembre de 2007

Aprendiendo de la infancia XI

El arte para los niños

Ella estaba sentada en una silla alta, ante un plato de
sopa, que le llegaba a la altura de los ojos. Tenía la naríz
fruncida y los dientes apretados y los brazos cruzados.
La madre pidió auxilio:
-Cuéntale un cuento Onelio -pidió-, Cuéntale, tú que
eres escritor.

Y Onelio Jorge Cardoso, esgrimiendo una cucharada
de sopa, comenzó su relato:

- Había una pajarita que no quería comer la comidita.
La pajarita tenía el piquito cerradito, y la mamita le decía
Te vas a quedar enanita, pajarita, si no comés la comidita.
Pero la pajarita no hacía caso a la mamita y no abría
su piquito...

Y entonces la niña lo interrumpió:
- Qué pajarita de mierdita - opinó.

Eduardo Galeano. (El libro de los abrazos)

Y con esto me acordé de Mafalda también:

(la historieta de Quino la tomé de http://www.historieteca.com.ar/ )

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Aprendiendo de la infancia X : ¡Ayúdame a mirar!


La función del arte/1

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedo mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
- ¡Ayúdame a mirar!

Eduardo Galeano. El libro de los abrazos

(fotito mía, Mar de las Pampas)

miércoles, 7 de noviembre de 2007

el olvido es un gran simulacro... y menos mal!

Ese gran simulacro

Cada vez que nos dan clases de amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huerfana
cada vez que nos dan clases de amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de ausencia
muñones de porvenir/arrabales de duelo
pero también candores de mosqueta
pienos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde sus huertos
nostalgias inmoviles en un pozo de otoño
sentimientos insoportablemente actuales
que se niegan a morir allá en lo oscuro

el olvido está tan lleno de memoria
que a veces no caben las remembranzas
y hay que tirar rencores por la borda

en el fondo el olvido es un gran simulacro
nadie sabe ni puede/ aunque quiera/ olvidar
un gran simulacro repleto de fantasmas
esos romeros que peregrinaran por el olvido
como si fuese el camino de santiago

el día o la noche en que el olvido estalle
salte en pedazos o crepite/
los recuerdos atroces y los de maravilla
quebrará los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por el mundo
y esa verdad será que no hay olvido.

Mario Benedetti (El olvido está lleno de memoria)

domingo, 14 de octubre de 2007

...esa parte de nosotros que allí queda nos llama cada tanto...

Variaciones sobre el olvido

El pasado es siempre una morada. Cuando nos mudamos al presente, a veces alimentamos la ilusión de que cerrando aquella casa con tres candados (digamos perdón, la ingratitud o el simple olvido) nos vamos a ver libres de ella para siempre. Sin embargo, no podemos evitar que una parte de nosotros quede allí, coleccionando goces o rencores, transmutando los momificados hechos, en delirios, visiones o pesadillas. Esa parte de nosotros que allí queda nos llama cada tanto, nos hace señales, nos refresca viejas primicias, y todo ello porque es la primera en saber que no nos conviene abandonarla, hacer de cuenta que nunca existió. El olvido es, antes que nada, aquello que queremos olvidar, pero nunca ha sido factor de avance. No podremos llegar a ser vanguardia de nada ni de nadie, ni siquiera de nosotros mismos, si irresponsablemente decidimos que el pasado no existe.


El amnésico y el olvidador

Hay una diferencia sustancial entre el amnésico y el olvidador, y entre este y el olvidadizo, que es apenas un precandidato a olvidador. El amnésico ha sufrido una amputación (a veces traumática) del pasado; el olvidador se lo amputa voluntariamente, como esos reclutas que se seccionan un dedo para ser eximidos del servicio militar. El olvidador no olvida porque si, sino por algo, que puede ser culpa o disculpa, pretexto o mala conciencia, pero que siempre es evasión, huida, escape de la responsabilidad. No obstante, el olvidador nunca olvida su objetivo, que es encerrar el pasado (cual si se tratara de desechos nucleares) en un espacio inviolable. El pasado siempre encuentra un modo de abrir la tapa del cofre y asomar su rostro. El amnésico hace a menudo denodados esfuerzos para recuperar su pasado, y a veces lo consigue; el olvidador hace esfuerzos, igualmente denodados, por desprenderse del mismo, pero solo cosecha frustración, ya que nunca logra el pleno olvido. El pasado siempre alcanza a quien reniega de el, ya sea infiltrándose en signos o en gestos, en canciones o pesadillas.

Mario Benedetti

miércoles, 3 de octubre de 2007

¿En qué rincón, luna mía, volcás, como entonces, tu clara alegría?

Porque ando rodeada de nostalgias, de proyectos caprichosos y recuerdos empolvados... porque hoy voy por el camino con aroma a tango...

- Letra de Tinta Roja, que me encanta
- Voz de Andrés Calamaro, que también me encanta
- Videito (el único que conseguí, aunque no esté muy bueno...)
- Y maravillosa poesía de mi blog-amiga Alejandra Dening, porque solemos compartir muchos estados de ánimo, y descubrir estas cosas a través de estos ciber-espacios, también me encanta... (ella también es parte de mis "paradores" en el camino)


Tinta Roja
Letra: Cátulo Castillo
Música: Sebastián Piana
Año: 1941

Paredón,
tinta roja en el gris del ayer;
tu emoción de ladrillo, feliz
sobre mi callejón,
con un borrón pintó la esquina
y al botón
que en el ancho de la noche
puso al filo de la ronda como un broche...
Y aquel buzón carmín y aquel fondín,
donde lloraba el tano
su rubio amor lejano
que mojaba con bon vin...

¿Dónde estará mi arrabal?
¿Quién se robó mi niñez?
¿En qué rincón, luna mía,
volcás, como entonces,
tu clara alegría?
Veredas que yo pisé...
Malevos que ya no son..
Bajo tu cielo de raso
trasnocha un pedazo de mi corazón.

Paredón,
tinta roja en el gris ayer;
borbotón de mi sangre infeliz,
que vertí en el malvón
de aquel balcón
que la escondía.
Yo no sé
si fue el negro de mis penas
o fue el rojo de tus venas
mi sangría...
¿Por qué llegó y se fue
tras del carmín
y el gris fondín lejano,
donde lloraba el tano
sus nostalgias de bon vin?



Primavera

¿Acaso creo en los estados de ánimo?
La tinta roja de Calamaro tiñe mi luna
y el sol no alcanza para que yo salga.

No pasaron tantas horas desde esas carcajadas
desde esas letras enlazadas que no temí leer
pero un portazo de silencio puede cerrarme entera.

Hierbas místicas incendian un sahumerio
y la nostalgia de lo que no recuerdo
se instala en mi cuerpo sin pedir permiso.

Pero recuerdo haber despertado a mitad de la noche
llorando
gritando
y sé que le esquivo la mirada a ese mal sueño.

Así es como llegué al primer día de primavera
con brotes de lo que puede convertirse en flores
y unas manos llenas de uñas filosas.

Alejandra Dening (www.alejandradening.com.ar)

lunes, 24 de septiembre de 2007

El adiós de los sueños

Los sueños se marchaban de viaje. Helena iba hasta la estación del ferrocarril. Desde el andén, les decía adiós con un pañuelo.

Eduardo Galeano (El libro de los abrazos)

viernes, 14 de septiembre de 2007

...bravo león, mi corazón...

Frase

Fuera de ley, mi corazón
A saltos va en su desazón.

Ya muerde acá, sucumbe allí,
Cazando allá, cazando aquí.

Donde lo intento yo dejar
Mi corazón no se ha de estar.

Donde lo deba yo poner
Mi corazón no ha de querer.

Cuando le diga yo que sí,
Dirá que no, contrario a mí.

Bravo león, mi corazón
Tiene apetitos, no razón.

Alfonsina Storni

sábado, 1 de septiembre de 2007

La ventolera (Eduardo Galeano)

Silba el viento dentro de mí.
Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que golpea mi cara.

Eduardo Galeano (El libro de los Abrazos, 1989)

lunes, 20 de agosto de 2007

Memoria del corazón



La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.

Gabriel García Márquez

miércoles, 15 de agosto de 2007

...miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción...

La mala racha

Mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción.

Eduardo Galeano (El libro de los abrazos)

lunes, 13 de agosto de 2007

Más Cortázar...


Capítulo 7. Rayuela


Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorver simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortázar

Aplastamiento de las gotas. (Cortázar)



Aplastamiento de las gotas

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Julio Cortázar

Hoy estaba haciendo tiempo para irme a trabajar y me encontré con esto en la T.V., lo disfruté muchísimo sobre todo por la magia que tiene al ser narrado por el mismo Cortázar, así que lo traje para el camino...